
Bueno, se acabó el descanso para Facebook. Acá estoy una vez más y llegó la hora (de bailar…No, esa era la canción) de apuntarle a los grupos y les voy a pegar un poquito a los ingenuos (por no poner algún insulto) que cada vez que Facebook cambia el diseño, se unen a grupos que son más truchos que las cadenas de mails, léase “Como volver al antiguo Facebook”, “Exigimos el antiguo modelo de Facebook!”, “Aprendé a volver al antiguo modelo de Facebook“, etcétera. O sea, primero que nada, ¿quién te creés que sos para exigir algo? A los diseñadores de Facebook les importa 3 pelotas los que vos pensás, y si no te gusta, no lo usés mas, pero no jodas a todos tus contactos pidiendoles que se unan a los grupos esos con la excusa de “si llegamos al millón de usuarios lo van a volver a cambiar”. También merecen la hoguera los que se unen a los grupos del tipo “Como saber quién te eliminó del Facebook” y “Ponle color a tu Facebook y cambia el diseño” que sospechosamente te piden que para lograr que funcione, tenés que invitar a todos tus contactos a unirse al grupo. Así que si quieren colores, pongan el Paint o vean Cartoon Network, pero no rompan las bolas con las invitaciones.
Hablando del nuevo diseño de Facebook, hace un tiempo se agregó la opción “Me gusta” para poner que te gusta (No, ¿en serio?) una publicación de alguno de tus contactos. Vamos a decir la verdad, esta es la opción más chupamedias que podría existir, porque está para eso, para quedar bien con el autor (si después de leer esta nota quieren poner el “Me gusta” está todo bien). Y peor todavía los que ponen “Me gusta” ¡en sus propias publicaciones! O sea, es obvio, ¡si no te gustara no lo publicarías!
Ahora voy a ir al tema de las fotos y algunas aplicaciones de imágenes. Para empezar, ¿a quién no le gustaría patearle la cabeza al forro que no sólo nos escrachó subiendo la foto en Internet, sino que encima nos etiquetó para que le salga publicado a nuestros contactos y todos vean lo “lindos” que salimos? Por más fachero/a (¿existe la palabra “fachera”? No sé por qué no me suena… bueno, no importa) que seas, en alguna te van a sacar con una cara de boludo/a terrible y te vas a querer matar, te lo digo por experiencia propia (?). También merecen mi “reconocimiento” en esta nota las imágenes que tan de moda estuvieron hace uno o dos meses, las de “Todos tenemos un amigo…” tan simpáticas como inútiles. Encima si tenemos la “suerte” de que nos etiqueten, nos vamos a tener que comer los 50 mails con los comentarios de los otros “afortunados” que aportan comentarios tan sustanciales como “Jaja, me etiquetaste como rubia”, “¿rockero yo? Jaja, nada que ver”, “Ayy, divina me pusiste, gracias”, etcétera. En general, está bueno que te hagan algún comentario sobre tu foto, nota, estado o lo que sea, pero si lo hacés, que aporte algo, no pongas un “jaja” porque por cada idiotez que se te ocurre comentar, me llega otro mail a mi ya saturada por Facebook cuenta de Hotmail. Y cerrando con la parte gráfica (?) de Facebook, no me parecen nada simpáticos ni adorables los dibujitos de las letras de los nombres de cada uno, al contrario, los primeros que ves por ahí zafan, pero cuando ya lo hicieron 20 personas perdió la originalidad.
A ritmo frenético, pero sigo defenestrando al Facebook, ahora le toca a la opción “Gente que quizás conozcas”, la opción preferida para los que quieren hacerse los que tienen un millón de amigos (como Roberto Carlos) y empiezan a agregar al voleo a gente que en su vida vieron, pero “los conocen de haberlos sentido nombrar”, con el objetivo de sentirse un poquito más populares.
Y ahora, el que yo creo que es el mayor pecado de Facebook; el haber desvirtuado completamente el sentido de la palabra “amigo”. (Fíjense que en ninguna parte de la nota la utilicé, dale, léanla toda de vuelta si se la bancan) Si cada uno agregara a sus amigos, entonces tendríamos 10 contactos cada uno, sí, sería un embole, pero Facebook destruye el significado de la palabra, así que lo tendrían que cambiar por “Conocidos” o “Gente que vi alguna vez, o que sentí nombrar… o ni siquiera eso”. Así que si alguien crea un grupo con esta propuesta, tiene mi apoyo, aunque tenga que recibir un mail (uno más, uno menos, a esta altura).
Se quejan después si es muy largo, así que basta por hoy, queda una parte más y si ya leíste estas tres, no te vas a querer quedar sin saber cómo termina. ¡Hasta el domingo!