Gracias Pichi nuevamente, seguimos alargando la vida de este blog como quien no quiere aplicar una eutanasia y acabar con la agonía rápidamente. La primera parte la pueden ver acá:

Gracias Pichi nuevamente, seguimos alargando la vida de este blog como quien no quiere aplicar una eutanasia y acabar con la agonía rápidamente. La primera parte la pueden ver acá:

Muy buena publicidad, argentina por cierto, que muestra nuevamente una adaptación de la famosa red social a la vida real. No sé si fue la publicidad en general o la músiquita del final (sí, la de Roberto Carlos, ¿vieron que tenía razón cuando lo nombré en mi nota?) pero por lo menos me hizo querer entrar a ver qué onda el sitio del libro:
Muy original el diseño de la página (bueno, una copia exacta de Facebook, en realidad, pero adaptado al tema del libro) y ahí nos cuentan un poco de qué se trata. “Estamos ante uno de los primeros libros del mundo en analizar a Facebook, y el primero que lo hace desde una perspectiva humana, evitando la simple enumeración y descripción de sus funciones y aplicaciones” dice Juan Faerman, el autor, (también guionista de radio y TV, escritor y director creativo publicitario) y hace énfasis en la profundidad, el cinismo, la ironía y el humor que estarán presentes en su libro.
Más que interesante propuesta, trataré de encontrar algo más de información por ahí y ver si en algún momento lo puedo leer.
Una cosa más, ¿notaron el link a Besar al sapo a la izquierda? Hacer buenas publicidades para sus libros, no es casualidad para esta gente. Bravo.
Sitio web: Faceboomlibro.com
¡Gracias a Leo que me pasó el video!
Segunda parte de este increíble descubrimiento (?) ¡Gracias a Pichi nuevamente!




Robaste con esto Pichi, pero son épocas difíciles y hay que sobrevivir el invierno…
Y un día, Pichi volvió a pasarme algo que valía la pena…


Traducido:
Chica: DIOS MIO! ODIO MI TRABAJO! mi jefe es un completo pervertido baboso, siempre mandándome a hacer tonterías solo para hacerme enojar! BABOSO!
Jefe: Hola ****, creo que te olvidaste que me habías agregado. Primero, no te agrandes. Segundo, llevas 5 meses trabajando en esta oficina, ¿Y no te diste cuenta que soy gay? Sé que no voy por ahí saltando como una loca, pero tampoco era un secreto de estado. Tercero, esas ‘tonterías’ que te mando a hacer, es lo que se llama tu ‘trabajo’, lo que te pagamos por hacer, ¿Sabes? Pero el hecho de que puedas embarrar hasta las tareas más simples puede contribuir a como te sentís con lo que haces. Y por último, parece que también te olvidaste que te quedan 2 semanas todavía de tu etapa de prueba de 6 meses. Ni te gastes en venir mañana. Mañana mando el telegrama de despido, y podés venir cuando quieras a buscar cualquier cosa tuya que haya quedado acá.
Y sí, estoy hablando en serio.

Ya comentamos alguna vez, la infinidad de tests boludos que hay en Facebook. En general me hacen repudiar la condición humana, sin embargo el otro día vi uno de los que de tan ridículos que son, los terminás haciendo (bueno, los demás también los hacemos). Dicho test era: ¿Que piropo de obrero marxista sos? ¡¿WTF?! Y no sólo la premisa del test es llamativa, sino también las preguntas que tenemos que responder, por ejemplo: “Tu avión-obrero se estrella en una isla y sobrevivis de pedo. Ojalá encuentres una valija llena de…“, “Antes de que se estrelle el avión de la primera pregunta, le confesaste algo a la persona sentada a tu derecha. Salvo que hubieras estado sentado en la punta, pegado a la ventanilla. En ese caso moriste. Pero si no moriste, ¿que le confesaste?” o “Después de una buena noche de expropiación y saqueo…“. Preguntas que me hicieron pensar que el mismísimo Bombita Rodríguez había hecho este test. Mi resultado: “Quien fuera obrero explotado, para llenarte ese soviet de proletariado” En fin, delirante… Háganlo así comparamos resultados, ¡quiero aprender más piropos comunistas! Y aprovecho para presentarles, a quienes no lo conocen, al Palito Ortega montonero, Bombita Rodríguez:
Otro post de Facebook, otro post en inglés. Bueno, monótono el tema el día de hoy se podría decir. Mañana nada de Facebook, lo prometo.
Parodia de un comercial de Facebook. Lamentablemente para algunos, está en inglés:
Definitivamente, no lo quería admitir pero parece que sí es la semana Facebook en el blog. Muy buen video que muestra lo que sería el Facebook adaptado a la vida real. Está en inglés:
Cuarta y última parte de la trilogía (sí, le robé el chiste a “Scary Movie”, denunciame). Te lo prometo, después de esta no rompo más las bolas y dejo a Facebook (descansar) en paz:
Es sabido que hay varios famosos en Facebook, algunos que tienen una cuenta realmente, y otros que se cae de maduro que son truchos. Me pregunto yo, ¿cuál es la necesidad de agregar como amigo a un famoso? “Soy amigo de Oggi Junco, que orgullo, que loco” No, ni orgullo, ni loco, ni nada, sos un pelotudo. Digamos que parece que se quieren colgar de las lolas de los famosos. Encima hay gente tan ingenua como boluda, que hasta se hace amigo de uno de estos “famosos” cuando esa cuenta tiene hasta el nombre mal escrito (Buonanotte va con doble “t”, para los amigos).
Otra cosa, (esto lo agregué después de publicar la primera parte) ¿Cuál es el criterio de selección que usa Facebook para decidir que cosas van a “Lo más destacado” y cuáles no? Por más que esta nota tenía (hasta el momento) 11 “Me gusta” y 37 comentarios, no la pude ver nunca en esa maldita columna derecha. ¡Hace falta un control de calidad! No es que diga que esta nota sea más interesante (aunque lo es) que las fotos de la perra de mi amiga (Aclaración: ahora que lo releo, sonó bastante mal, pero me refería al animal, no a ella, caso contrario, sí serían más interesantes que esta nota), o que los Palitos de la Selva de los que todos se están haciendo fans o que las fotitos de los animales de porquería del Pet Society, pero no me prestaron ni 5 minutos en ese “Top 11″ (encima once, se pasan de pelotudos, ¿dónde se vio un “Top 11″?
Y para ir terminando esta humilde (iba a poner excelente, magnífica o inigualable, pero en estas notas hay que quedar bien, ya se los dije) nota de opinión, quiero hacer un pedido: por favor, que no surjan en un tiempo los “Facebookers” ni ninguna otra tribu relacionada, y que no aparezca un nuevo ícono adolescente cuyo único mérito sea ser el/la boludo/a con más conocidos en Facebook (porque después nos lo tenemos que comer las 24 horas en televisión, tenemos que ver los libros que esta gente escribe y tenemos que escuchar que algún partido político de cuarta le ofrece un puesto para ser diputado/a).
También (esto si es lo último, lo prometo) exijo que alguien me diga que empleado de Facebook tuvo la “brillante” idea de los regalos pagos. O mejor aún, ¡que alguien me diga quién puede ser tan subnormal de usar esa opción! ¿Te das cuenta que estarías pagando para mandar una imagen virtual? Es cierto que en Internet no hay muchas imágenes (nótese la ironía) pero… ¡¿Pagar por el dibujito de una torta?! Es demasiado…
Por lo tanto, propongo varios despidos en el equipo creativo de Facebook, no sólo por esto sino también por cambiarnos el diseño cada dos meses, que es el tiempo que nos cuesta adaptarnos al cambio. Y si hablamos de despidos, ¿soy el único que cree que también es merecedor de uno el que creó el “práctico” chat dentro del Facebook, que cada vez que apretás “Enter” se tilda y tarda 15 segundos en mandar el mensaje? ¡Es una cagada! Les recomiendo uno que se llama MSN Messenger, está bueno me dijeron.
Me despido sin nada más que decir, seguramente a esta altura debo tener 50 contactos menos, porque se sintieron identificados y porque además de pelotudos son orgullosos y decidieron eliminarme, les agradezco por haber leído esto (si te leíste todo, creá una página sobre vos que me hago fan) y les doy mi permiso para contestar que sí a la pregunta “¿Piensas que Damián es demasiado crítico?”
Bueno, se acabó el descanso para Facebook. Acá estoy una vez más y llegó la hora (de bailar…No, esa era la canción) de apuntarle a los grupos y les voy a pegar un poquito a los ingenuos (por no poner algún insulto) que cada vez que Facebook cambia el diseño, se unen a grupos que son más truchos que las cadenas de mails, léase “Como volver al antiguo Facebook”, “Exigimos el antiguo modelo de Facebook!”, “Aprendé a volver al antiguo modelo de Facebook“, etcétera. O sea, primero que nada, ¿quién te creés que sos para exigir algo? A los diseñadores de Facebook les importa 3 pelotas los que vos pensás, y si no te gusta, no lo usés mas, pero no jodas a todos tus contactos pidiendoles que se unan a los grupos esos con la excusa de “si llegamos al millón de usuarios lo van a volver a cambiar”. También merecen la hoguera los que se unen a los grupos del tipo “Como saber quién te eliminó del Facebook” y “Ponle color a tu Facebook y cambia el diseño” que sospechosamente te piden que para lograr que funcione, tenés que invitar a todos tus contactos a unirse al grupo. Así que si quieren colores, pongan el Paint o vean Cartoon Network, pero no rompan las bolas con las invitaciones.
Hablando del nuevo diseño de Facebook, hace un tiempo se agregó la opción “Me gusta” para poner que te gusta (No, ¿en serio?) una publicación de alguno de tus contactos. Vamos a decir la verdad, esta es la opción más chupamedias que podría existir, porque está para eso, para quedar bien con el autor (si después de leer esta nota quieren poner el “Me gusta” está todo bien). Y peor todavía los que ponen “Me gusta” ¡en sus propias publicaciones! O sea, es obvio, ¡si no te gustara no lo publicarías!
Ahora voy a ir al tema de las fotos y algunas aplicaciones de imágenes. Para empezar, ¿a quién no le gustaría patearle la cabeza al forro que no sólo nos escrachó subiendo la foto en Internet, sino que encima nos etiquetó para que le salga publicado a nuestros contactos y todos vean lo “lindos” que salimos? Por más fachero/a (¿existe la palabra “fachera”? No sé por qué no me suena… bueno, no importa) que seas, en alguna te van a sacar con una cara de boludo/a terrible y te vas a querer matar, te lo digo por experiencia propia (?). También merecen mi “reconocimiento” en esta nota las imágenes que tan de moda estuvieron hace uno o dos meses, las de “Todos tenemos un amigo…” tan simpáticas como inútiles. Encima si tenemos la “suerte” de que nos etiqueten, nos vamos a tener que comer los 50 mails con los comentarios de los otros “afortunados” que aportan comentarios tan sustanciales como “Jaja, me etiquetaste como rubia”, “¿rockero yo? Jaja, nada que ver”, “Ayy, divina me pusiste, gracias”, etcétera. En general, está bueno que te hagan algún comentario sobre tu foto, nota, estado o lo que sea, pero si lo hacés, que aporte algo, no pongas un “jaja” porque por cada idiotez que se te ocurre comentar, me llega otro mail a mi ya saturada por Facebook cuenta de Hotmail. Y cerrando con la parte gráfica (?) de Facebook, no me parecen nada simpáticos ni adorables los dibujitos de las letras de los nombres de cada uno, al contrario, los primeros que ves por ahí zafan, pero cuando ya lo hicieron 20 personas perdió la originalidad.
A ritmo frenético, pero sigo defenestrando al Facebook, ahora le toca a la opción “Gente que quizás conozcas”, la opción preferida para los que quieren hacerse los que tienen un millón de amigos (como Roberto Carlos) y empiezan a agregar al voleo a gente que en su vida vieron, pero “los conocen de haberlos sentido nombrar”, con el objetivo de sentirse un poquito más populares.
Y ahora, el que yo creo que es el mayor pecado de Facebook; el haber desvirtuado completamente el sentido de la palabra “amigo”. (Fíjense que en ninguna parte de la nota la utilicé, dale, léanla toda de vuelta si se la bancan) Si cada uno agregara a sus amigos, entonces tendríamos 10 contactos cada uno, sí, sería un embole, pero Facebook destruye el significado de la palabra, así que lo tendrían que cambiar por “Conocidos” o “Gente que vi alguna vez, o que sentí nombrar… o ni siquiera eso”. Así que si alguien crea un grupo con esta propuesta, tiene mi apoyo, aunque tenga que recibir un mail (uno más, uno menos, a esta altura).Se quejan después si es muy largo, así que basta por hoy, queda una parte más y si ya leíste estas tres, no te vas a querer quedar sin saber cómo termina. ¡Hasta el domingo!
Arrancamos de una esta segunda parte:
No sólo hay tests detestables como los describí anteriormente, sino que hay otras aplicaciones bastante nocivas para nuestra salud mental, como la mayoría de las del tipo de “Preguntas entre amigos“(justo esa es la excepción), en las que para enterarte la estupidez que puso tu conocido sobre vos (“Es gay”, “Si fuera un animal, sería un oso hormiguero”, “Nunca nadó en una pileta desnudo”, “Todavía tiene ladilla”) ¡tenés que responder 87 preguntas! Resumiendo, para averiguar UNA maldita respuesta, tenés que responder 115 veces, lo que forma una cadena, porque esos 115 infelices van a tener que responder a su vez otras 115 veces y vas a volver a caer y tener que responder 115 veces más.
Otra cosa que me hace tener deseos de tirarme por el balcón es ver que la gente, cuando tiene que elegir 5 cosas (Pick your five: “Equipos de fútbol favoritos”, “Marcas de sal favoritas”, “Colores de cordones favoritos”, “Dictadores favoritos”, “Países del tercer mundo favoritos”) ¡pone 5 veces la misma cosa! ¡Aprendan a interpretar consignas, no es muy difícil! Pero son re vivos y ponen que si tuvieran que elegir 5 personas para matar, matarían a Cristina Kirchner 5 veces…
Pasamos a un punto de los imprescindibles de Facebook, las notas. Acá es donde nuestros contactos van a responder cientos de preguntas y van a poner las respuestas que mejor les hagan quedar frente a sus conocidos. Acá todos van a ser románticos, alegres, divertidos, seguidores de la Madre Teresa y poseedores de demás virtudes que, los que los conocemos bien, sabemos que no son verdad. Pero las notas, además de ser la herramienta que algunas personas usan para demostrar lo “copados” que son, y ser una especie de “falso” currículum sobre la personalidad y las experiencias de nuestros conocidos (repito, más de una vez uno puede pensar “¡Que hijo de puta, que copado es este pibe!” cuando en realidad tiene menos onda que el encefalograma de Alfonsín) también son el modo de averiguar cosas realmente interesantes acerca de nuestros conocidos como si dicen Messenger o Msn (he ahí el dilema), si podrían comer su comida favorita durante un mes sin cansarse (vital), si saben usar el hula hula (más vital aún), si muerden o lengüetean el helado, si alguna vez les saltaron chispas haciendo un asado, que número de calzado usan, si alguna vez hicieron un video de rap o si tienen un BMW. Y eso es solo una pequeñísima parte de la valiosa información que esas simpáticas notas de 731 preguntas nos pueden brindar… Terminando con el tema de las notas, una cosa más que odio es cuando la gente contesta con otra pregunta como haciéndose que los están entrevistando de verdad, o le piden el msn y le responden “buscalo”, o sea, ¿entendés que no hay una persona de verdad que te está haciendo preguntas? O que pongan una pregunta y se hagan los misteriosos no respondiendo o poniendo puntos suspensivos. ¡IDIOTA! Sos vos el que te estás haciendo preguntas a vos mismo, así que no te hagás el copado y no respondas, pensando “se van a quedar con la intriga”, porque a todos les chupa un huevo tu respuesta, porque si quisieran saber te lo hubieran preguntado ellos mismos, ¿no?
También quiero comentar el odio/asco/desagrado/ira que me produce la gente que cambia su estado de relación (“Felipina está ahora en una relación“) falsamente, “para ver que le comentan”. ¡ES PATÉTICO! Si tantas ganas tenés de ver que te comentan los chusmas de tus conocidos, entonces por lo menos conseguite un/a novio/a de verdad. Aunque si hacés semejantes estupideces como esa se te va a hacer difícil.
Y ya que nombre la palabra “estado”, acá les quiero dar un mensaje a los que ponen en su estado cosas como “durmiendo”, “siesta”, “en la uni”, “en lo de Gerardo”, “atendiendome con el veterinario”, etc… ¡No nos importa! Si no estás, si te fuiste, andate, pero no pretendas seguir figurando (igual que los que dejan el Msn conectado todo el día, pero estoy hablando de Facebook y no me quiero ir por las ramas).
Ok, voy a hacer una pausa (de 10 renglones) y aprovechar para hacer un recuento de las cosas de Facebook a las que ya les tiré algún que otro palo: las notificaciones, (mientras escribía esta nota me deben haber llegado unas 25. Todas de publicidad, no me hago el copado) los mails, (gracias por llenarme el buzón todos los días) la opción de hacerse fan, (sobre-explotada por muchos) los tests y la publicación de los mismos, (aprovecho para agregar que eran especialmente rompebolas esos que te obligaban a invitar una determinada cantidad de contactos para ver el resultado, porque soy considerado y no me gusta rompérselas a ellos mandándoles 40 invitaciones) las notas, (y los delirios de fama que le crea a algunas personas) el estado de relación (cuando se miente para lograr que alguien se acuerde de uno) y los estados que no aportan nada.Termino acá esta segunda parte, si vas 2/2 te ganaste mi respeto. Espero que lo hayas disfrutado y te dejo hasta el viernes, así te podés recuperar de ver tantas letras juntas.
Parece que es la semana Facebook en el blog, pero leí esto y pensé “¡Están matando al castellano! ¡No se puede escribir así! Un curso de expresión y comunicación para esta gente por favor.”

Debo pasar un 80% del tiempo que estoy en Internet con el Facebook abierto, algunos dirán que soy chusma, yo digo que “quiero estar actualizado“. Está bueno ver qué es de la vida de gente que uno no ve hace tiempo, ver fotos, viciarse con algún jueguito durante 3 días (más de eso no dura el efecto) o pasar el tiempo haciendo algún que otro test. Sin embargo, hay muchas cosas del Facebook que realmente me sacan y me ponen del mate, así que vamos a nombrar algunas de esas cosas que seguramente vos también odiás. Dale, vamos a darle algún palo a la red social más grande del mundo (Facebook, nene, ¿de qué estamos hablando?)
Es impresionante la cantidad de información inútil que uno recibe gracias a estar metido en esto (seguramente el 95% de lo que hay es completamente banal).
Para empezar, odio las cincuenta mil notificaciones (acompañadas de los correspondientes cincuenta mil mails, que lo hacen a uno estar entrando en Hotmail cada dos por tres y borrarlos para no tener “2.431 mensajes sin leer”) que llegan por día, pero no esas que nos dicen que nos etiquetaron en una foto o en alguna nota, sino esas que son una especie de publicidad de alguna aplicación, por ejemplo: “tu mascota en Pet Society está muriendo de hambre, entra y aliméntala” cuando ni siquiera acepté esa aplicación. O las notificaciones que te dan información tan imprescindible como el resultado de algunos test del tipo de: Ernesto Pelotucho ha tomado el test “Que marca de cepillo de dientes sos?” y le salió Colgate, averiguá el tuyo. O: Mamerta Menapache analizó su propio nombre y exploró el sentido secreto de él. Vos también podés explorar el sentido secreto de tu nombre. ¡No me interesa! Es más debería eliminar a esas personas de mis contactos de Facebook por hacer tests tan pelotudos.
Sigamos, la opción de hacerse fan de algo está buena, si te hacés fan de un grupo de música, de un libro, de una película, etc. Ahora, cuando empiezan a hacerse fans de pelotudeces habría que borrarles la cuenta. Por ejemplo la gente que se hace fan de “dormir con lluvia, dormir cuando hace frío, dormir cuando hay tornados, dormir mientras nos invade el dengue…” y podría seguir largo y tendido (pero tengo que escribir un montón de cosas más que la gente hace en Facebook cuando está con mucho tiempo libre) pero en fin, flaco, se entendió que sos una larva y lo único que hacés es dormir. También me molesta la gente que se hace fan de (esto se puso de moda en los últimos días parece) las milanesas de pollo, no se por qué, pero me los imagino idolatrando a una milanesa de pollo y no puedo evitar pensar que pelotudos que son. El gran problema de esta opción de hacerse fan de algo, es que cuesta sólo un clic, entonces, como no cuesta nada uno dice “ma’si, (sí, se comen la “s” generalmente, también los podría odiar por eso) si Pedrito se hizo fan, entonces yo también.” Porque nadie quiere ser menos, todos quieren figurar, y se terminan haciendo fan de 20 millones de cosas y el sentido de ser fan de algo termina perdiendose.
Suficiente, pasemos a otro tema que da mucha tela para cortar (?) que es el de los “fabulosos y confiables” tests. Acepto que puede haber algún que otro test interesante y que están buenos para sobrellevar el aburrimiento, pero hay tests que realmente se pasan de boludos ¡y encima los que los hacen tienen cara como para publicarle a todo el mundo que los hicieron! Pero hay gente que no puede dormir si no sabe cosas como: “¿Qué desodorante sos?”, “¿Qué color sos?”, ¿Cuál de los Teletubbies sos?”, “¿Qué personaje de Tom y Jerry sos?”, “¿Qué raza de perro sos?”, “¿Qué Mc Combo sos?”, “¿Qué mueble de tu living sos?”, “¿Qué marca de inodoro serías?” e infinitos etcéteras más. Yo me pregunto ¿tienen problemas de identidad o qué se les pasa por la cabeza? ¡Son personas! Por muy poca materia gris que tengan siguen siendo personas y si tienen deseos de ser un color, un perro, un mueble o una carroza del carnaval de Gualeguaychú, entonces búsquense un buen psicólogo.
Un tema aparte relacionado con los tests, es la decisión de publicar nuestros resultados y que se entere todo el mundo. Así todos van a poder ver que, si sos hombre, deberías estar con una mujer del nivel de Jésica Cirio o que, si sos mujer y fueras una conejita de playboy serías Holly Madison. Digamos, me parece bien si quieren usar los tests de Facebook para levantarse la autoestima, pero ¿es necesario que bombardeen a todos sus contactos con los resultados de los veinte tests estúpidos que hacen por día? Me hago otra pregunta, cuando alguien publica el resultado de tests como “¿Con que nivel de mina deberías estar?”, “¿Qué tan bueno sos en la cama?” o “¿Sos bueno apretando?”, ¿lo publica pensando que si las minas leen que tendría que estar con una modelo, que es excelente apretando o que “Sos un adonis en la cama, te mueves bien y sabes lo que haces en el momento de tener relaciones” van a pasar de no darles ni la hora a pensar “epa, este pibe es un animal, ahora me excita” y empezar a darles bola? ¡No gil, sólo vos te creés los resultados de esos tests! Y otra, para mí que estos tests contribuyen a que después haya minas que andan demasiado alzadas, lo que pasa es que ellas hicieron el test “¿Que tan buena/perra/diosa/divina/yegua estás?” y les salió “Irresistibles” así que por más que uno no las tocaría ni con un palo, éstas se creen Jésica Cirio, (sí, otra vez, no miro Tinelli así que no me sé los nombres de las demás chicas de ese ámbito) porque si Facebook lo dice, así debe ser, ¿no?Ok, vamos a hacer una pausa. Si llegaste hasta acá pasame tu número que para Navidad te mando un mensaje, te lo merecés. ¡Gracias! El miércoles tenés la segunda parte.